VIH. 90 por ciento de pacientes ya no lo transmiten

VIH. 90 por ciento de pacientes ya no lo transmiten

Natalia Escobar

Luego de tres meses de tomar fármacos anti-VIH, la carga viral disminuyó tanto que entró en etapa de “indetectable”, lo cual permite que Nefis ya no contagie el virus a través del intercambio sexual. Una situación similar experimentó Enrique López, quien tras tomar su pastilla diaria durante cuatro meses alcanzó la supresión viral. Pablo Caisero logró esta condición seis meses después de aplicarse estos medicamentos.

De acuerdo con los datos que publica anualmente el Centro Nacional para la Prevención y el Control del VIH y el SIDA (Censida), nueve de cada 10 personas que toman medicamento antirretroviral ya no transmiten el virus por contacto sexual debido a que tienen una carga viral indetectable.

Algunas entidades donde incluso se supera este promedio, son: Querétaro, 94 por ciento, y Ciudad de México, Colima y Zacatecas, con 93 por ciento cada una. Del total de personas con VIH, incluyendo las que no saben que son portadoras del virus y aquellas que no reciben tratamiento, 50 por ciento ya entró en etapa de no contagio por medio de contacto sexual.

Desde hace 40 años, Nefis se dedica al trabajo sexual, oferta sus servicios en la vía pública, se asume como mujer transgénero. En 1994 recibió su resultado positivo del Virus de la Inmunodeficiencia Humana (VIH). Para ella este padecimiento ha sido un reto, que en un inicio su cuerpo afrontó sin tratamiento.

“Pasé 21 años sin tratamiento para el VIH. Hasta hace siete años empecé a recibir antirretrovirales, me los dieron luego de que me contagié de tuberculosis y estuve dos meses internada, 15 días en coma y en terapia intensiva, con un tubo en la boca, lo que se llama traqueotomía. Me falló el riñón izquierdo, me tuvieron que dializar. Cuando salí del hospital, del Instituto Nacional de Enfermedades Respiratorias (INER), los médicos me dieron una hoja de referencias a la Clínica Condesa para que iniciara mi tratamiento de antirretrovirales”, cuenta Nefis.

La terapia antirretroviral (TAR) es el tratamiento de las personas infectadas con el virus con fármacos anti-VIH. El proceso consiste en una combinación de fármacos que suprimen la replicación del VIH.

Nefis relata cómo fue recibir la noticia de ser indetectable: “a los dos meses de que empecé a tomar el tratamiento me hicieron un estudio de carga viral, me dijeron que ya mis defensas habían subido. Mi organismo es muy resistente, rápidamente subí de peso, aunque había bajado casi 20 kilos. Mis defensas reaccionaron inmediatamente con el tratamiento y subieron como en dos meses. En tres meses ya estaba indetectable”.

De acuerdo con un informe del Centro Nacional para la Prevención y el Control del VIH y el SIDA, las personas que viven con el VIH, pero siguen el tratamiento antirretroviral pueden presentar una carga vírica indetectable, lo que permite que no se transmita el virus mediante el intercambio sexual. La supresión de la carga viral a través de la terapia antirretroviral es una de las herramientas más importantes para la prevención del VIH.

Los datos de Censida estiman que, en México, 360 mil personas viven con VIH. De este universo, siete de cada 10 conocen su diagnóstico; seis se encuentran en tratamiento antirretroviral; y cinco de las personas que contaron con medicamento alcanzaron la supresión viral, lo que significa que no pueden transmitir el virus.
Una pastilla diaria

Enrique López lleva tres años viviendo con VIH. Al conocer su estado serológico decidió tomarlo con discreción, fue hasta que por complicaciones derivadas del virus tuvo que ser hospitalizado cuatro días. Actualmente asume su estado como el mayor aprendizaje, “no creo que sea una enfermedad, más bien es una condición de vida”, señala Enrique.

Enrique practica atletismo y la disciplina que lleva en el deporte la ha aplicado a tomar su tratamiento antirretroviral, que asume como un compromiso consigo mismo. “Me llevó cuatro meses ser indetectable, esto es posible siempre y cuando tengas este apego a tu tratamiento, es decir tomar tu pastilla diaria”, señala Enrique.

Para Enrique lo más complicado de su condición de vida son las relaciones afectivas, asegura que ha tratado de no tener una relación sentimental porque muchos se asustan cuando les dice que tiene VIH, aunque les diga que es indetectable.

La Organización Mundial de la Salud (OMS) estima que en el mundo alrededor de la mitad de las personas VIH-positivas que están en una relación de pareja que tiene a un integrante seronegativo. Es decir, un integrante de la pareja no tiene VIH y otro sí.

Pablo Caisero tiene 43 años, de los cuales 16 ha vivido con VIH, actualmente da pláticas, conferencia y realiza activismo en a favor de la salud sexual de hombres que tienen relaciones sexuales con otros hombres, se enfoca en los temas relacionados con VIH y hepatitis C.

Pablo empezó a sospechar que algo estaba mal en su organismo cuando presentó herpes zóster en la piel, un médico le sugirió que se hiciera la prueba de VIH y salió positivo, pero tardó un año en tomar tratamiento antirretroviral.

A los seis meses de que Pablo empezó a tomar tratamiento antirretroviral se le practicaron estudios para ver si su cuerpo estaba aceptando bien el tratamiento, al no presentarse alguna alteración le dijeron que el virus había sido controlado por el tratamiento antirretroviral y era indetectable, su carga viral era tan mínima que no podía transmitir el virus por contacto sexual.

Nefis, Enrique y Pablo tienen muchas ganas de vivir, han dejado en el pasado la idea de que el VIH podía significar la muerte. “No tengo deseos de morirme. Yo tengo deseos de salir adelante, de seguir con mi vida y hacer algo positivo”, asegura Nefis que a sus 50 años terminó su educación primaria y secundaria gracias al apoyo de la organización civil Brigada Callejera de Apoyo a la Mujer Elisa Martínez A.C.

Enrique apoya a las personas cuando recién reciben la noticia de ser VIH positivo, las acerca a clínicas especializadas en el tema o grupos de apoyo para sobrellevar la noticia.

Pablo sostiene que tener VIH lo ha hecho más sensible y en cada plática que da sugiere que “se permitan conocer su cuerpo y acercar a su vida las experiencias de otras personas con una manera mucho más amable y empática”.

Censida reporta que actualmente hay 86 mil 402 personas que viven con un alto porcentaje de carga vírica indetectable.

Entre las metas propuestas por la Organización de la Naciones Unidas (ONU) para erradicar el VIH a nivel mundial se encuentra que “para el 2030 95 por ciento de las personas que se encuentren en tratamiento antirretroviral logren tener una carga viral a una etapa de indetectable”, y así reducir el riesgo de transmisión de VIH.

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